Basura montevideana: más de lo mismo

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Basura montevideana: más de lo mismo

En junio de 2017 escribía el artículo BASURA: la tuya, la mía, la nuestra. Un año y medio después, el estado de situación de Montevideo en relación a la basura, sigue prácticamente incambiado; es más de lo mismo.

Retorno a las ideas centrales de aquel artículo porque considero que tiene una lamentable vigencia que bien vale la pena repasar: basura en las esquinas, contenedores desbordados (tener uno al lado es como vivir cerca de un basural endémico), espacios públicos rodeados de bolsas, botellas de plástico y residuos desparramados, paradas de ómnibus sin depósito para la basura, o con él, pero roto y desbordado.

Un año y medio después, el panorama está incambiado y sólo porque pasó el tiempo y no se han tomado medidas de fondo, ha empeorado.

Seguimos viviendo en una ciudad muy sucia y descuidada. Cuando salimos de Montevideo y recorremos otras ciudades de Uruguay, la limpieza y cuidado de los espacios públicos de esas ciudades hacen que parezca que estamos en otro país. Algunos dirán que es cuestión de escalas, pero si el mismo ejercicio lo hacemos con ciudades con mas población y geográficamente mas grandes (Barcelona, Bilbao, incluso Buenos Aires) la diferencia es aún mas importante; abismal.

Pero en Montevideo han pasado 34 años de gobiernos democráticos; y los últimos 30 años han sido de gobiernos frenteamplistas que, a pesar de tener respaldo político y económico suficiente, no han sido capaces de generar una política que modifique mínimamente las problemas estructurales que presenta el tema.

La limpieza de la ciudad es una responsabilidad de todos; urge un cambio cultural radical de la población en relación al tema, porque no vale tirar basura fuera del contenedor, tirar el papelito del chicle/caramelo por la ventanilla del auto, ni hablar de las colillas de cigarros en las veredas y calles, volcar escombros y basura en terrenos baldíos o esquinas abandonadas.

Ahora bien, el gobierno es quien debe generar las condiciones necesarias para que la ciudadanía cumpla con su responsabilidad en relación a la limpieza: debe educar, contribuir a la modificación de patrones culturales que cuiden el bien común, asegurar la logística (recipientes, recolección, limpieza, disposición final). Es, en definitiva, quien debe construir y gestionar una política potente que conjugue acciones educativas de amplia diversidad con acciones punitivas, sin complejo de culpa.

Ya va siendo hora de cambiar Montevideo. Es imprescindible instalar la clasificación domiciliaria de residuos; ni hablar de la urgencia de implementar un programa integral de recuperación y limpieza de veredas y calles (que incluya barrido manual y mecanizado), y que se complemente con un sistema de recolección de residuos que funcione. Y claro, es clave implementar un sistema de disposición final de residuos implementando el relleno sanitario, como método de contención o de encapsulamiento de la basura que no tiene valor de reutilización.

Entre los pendientes más graves de los gobiernos frenteamplistas en Montevideo el de la recolección/tratamiento de la basura y limpieza de la ciudad (junto a transporte e infraestructura) sigue arriba en el ranking. La actual administración asumió con la promesa de ir a fondo en este tema y solucionarlo con tecnología, inversión y gestión. Al igual que sus antecesores fracasó rotundamente, ha sido mas de lo mismo. Es hora de cambiar.

Habilidades

Publicado el

febrero 19, 2019

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