El presidente no puede hacer política partidaria

El presidente no puede hacer política partidaria

 

El Presidente Tabaré Vázquez ha declarado en muchas oportunidades que su ejercicio presidencial va a estar guiado por la máxima de que “dentro de la Constitución y la ley todo, y fuera de ellas nada”. Bueno sería que no lo hiciera, pero dados ciertos acontecimientos recientes del mandato anterior, su afirmación ha tenido especial significación y valor. Por otra parte, la imagen del Dr. Vázquez ha sido consistente con esa preocupación institucional.

Sin embargo, en estos días el semanario Búsqueda informó que el Dr. Tabaré Vázquez envió a sus ministros una carta “manifestándoles su inquietud por el incumplimiento de los aportes financieros al Frente Amplio de parte de integrantes del gobierno”. De acuerdo a esta fuente, Vázquez les reclamó que debían responsabilizarse de que las personas de confianza que se designan en cada Ministerio cooperen económicamente con la fuerza política.

Nadie ha desmentido este hecho sino que, por el contrario, el propio Vázquez reconoció que el Presidente del Frente Amplio, Javier Miranda, le hizo llegar la preocupación, lo que implica un reconocimiento de que tal carta habría existido.

La misma nota informa que el ex Presidente José Mujica también había realizado reclamos similares. En el caso de Mujica no nos llama la atención porque el desempeño de su cargo estuvo plagado de desprolijidades y desarreglos institucionales. Pero en el caso de Vázquez, que ha asumido como lema el apego a las reglas de juego y que sabemos que le importa hacerlo, este hecho nos preocupa. Particularmente nos preocupa que el propio Presidente no perciba que esta conducta quiebra una de las inhibiciones establecidas en la Constitución con respecto al ejercicio de la Presidencia.

En efecto, reclamar a sus ministros el pago de aportes partidarios es confundir la lógica y el funcionamiento del Estado con el funcionamiento partidario.

El Presidente de la República tiene vedada toda actividad partidaria. Su cargo institucional lo inhibe, mientras desempeña la Presidencia, de realizar actividades de contenido partidario.

El artículo 77 numeral 5º dice que “El Presidente de la República y los miembros de la Corte Electoral no podrán formar parte de comisiones o clubes políticos, ni actuar en los organismos directivos de los partidos, ni intervenir en ninguna forma en la propaganda política de carácter electoral”.

Parece bastante obvio que enviar una carta a sus ministros pidiendo aportes financieros para su partido, es decir “manguear para el partido”, está fuera de su competencia y constituye una falta a la prohibición constitucional establecida.

Lo que más preocupa es que el Dr. Vázquez hace muy poco tiempo protagonizó otro hecho de similar característica. En efecto, a fines del año pasado pasó a saludar por fin de año a un Comité de Base de su partido; se dijo que fue casual y que se cruzó con el Comité a la salida de un compromiso social al que había acudido como invitado.

Pero lo cierto es que visitó el Comité y habló saludando a los asistentes y pronosticando la victoria para las próximas elecciones. «Estoy seguro de que el último domingo de octubre de 2019 estaré diciendo festejen frenteamplistas, festejen” dijo en esa oportunidad. Indudablemente se trató de un acto  totalmente fuera de lugar y desajustado a lo que prevé la Constitución de la República.

En menos de tres meses el Presidente incurre en dos oportunidades en actos que confunden su rol de gobierno con la política partidaria. Apelamos a la sensibilidad institucional del mandatario para que estas cosas no se repitan.

Nos preocupa porque muestra un cambio de actitud del Presidente y porque se acercan tiempos electorales, por lo que la conducta presidencial debe ser particularmente cuidadosa y no entrometerse en las contiendas partidarias.

En el pasado, y asumimos nuestra omisión al respecto, se toleró que el Presidente Mujica violara abiertamente la disposición constitucional cuando, al ser candidato al Senado (candidatura que la Constitución no prohíbe) permitió que se usara su imagen en la propaganda política en forma reiterada durante la campaña electoral.

Se debió realizar la denuncia ante la Corte Electoral. Estas cosas no se pueden aceptar porque suponen un debilitamiento de las reglas institucionales y una afectación del Estado de Derecho.

El Presidente debe permanecer totalmente ajeno a la contienda electoral y a la competencia entre los partidos, así lo dispone sabiamente nuestro texto constitucional.

Cuando queda muy poco tiempo para que comiencen los tiempos electorales, vale la pena recordarlo.

Habilidades

Publicado el

marzo 19, 2018

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