Interpelarnos a nosotros mismos

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Interpelarnos a nosotros mismos

Hemos visto cómo se ha perdido la confianza en las diferentes organizaciones políticas y a veces hasta en el sistema en sí mismo. Diversos estudios nos indican que el descreimiento de las personas en la política es cada vez mayor. Aunque ni siquiera es necesario recurrir a ellos, basta con charlar con cualquier vecina o amigo que no esté vinculado activamente en política, para encontrarnos con comentarios del estilo: “son todos iguales”, “curradores”, “corruptos”, “se acomodan entre ellos”, “no vale la pena”, etc. También podemos ver señales de esto mismo en cada acto eleccionario. Cuando son elecciones obligatorias parte de este fenómeno se manifiesta en los votos anulados o blancos; cuando no lo son, lo vemos en la baja concurrencia a las urnas.

Tenemos la obligación de cuestionarnos por qué generamos esto, aun cuando los procesos sean democráticos y se realicen de buena fé. Las listas únicas, las trabas internas a la competencia, la falta de horizontalidad, la falta de transparencia, la escasez de las discusiones y debates, son algunos de los factores que contribuyen al descreimiento y que por sobre todo, no aportan en lo más mínimo a nuestra democracia.

Se preguntarán qué tiene que ver esto con el PIT CNT. Primero que nada el PIT CNT no es ajeno al sistema, es un actor político más. Este sentir quizás se manifieste con tremenda obviedad cuando escuchamos los discursos de los dirigentes sindicales y de toda su cúpula, alejados del pensamiento colectivo de los trabajadores uruguayos del siglo XXI, con mesas que pretenden ser “representativas”, y discursos complacientes con el gobierno.

En este último período de crecimiento económico, que no se ha sabido traducir en incremento del empleo y mejoras sustantivas de las condiciones laborales, el PIT CNT le ha sido funcional. ¿quién representa entonces a los trabajadores?

En los últimos años que hemos visto la pérdida de miles de fuentes de trabajo por distintos motivos económicos y tecnológicos en particular, ¿quién reacciona de forma crítica con el accionar del gobierno en materia de política económica?

Frente a la precarización del trabajo, a las tercerizaciones que van en detrimento de las condiciones laborales, ¿quién ha salido a representarlos?

Hoy tenemos una cúpula en el PIT CNT que se ha alejado del día a día de los trabajadores, que avasalla minorías en su interna, que es tan hipócrita de vestir una remera violeta cuando en su estructura machista las mujeres siempre han sido rezagadas, excluidas y ninguneadas.

Para este primero de Mayo, va mi saludo a los trabajadores que mueven nuestro país a pesar de las tendencias adversas del mercado laboral, a los trabajadores que hoy no tienen la posibilidad de conseguir empleo y a los sindicalistas que tienen claro los intereses que sí deben representar. Hoy más que nunca debemos cuestionarnos nuestras propias estructuras y saber que cambiarlas se puede.

Columna publicada en Semanario VOCES 3/5/19

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