Tres razones y tres preguntas para no apoyar el proyecto de Universidad de la Educación

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Tres razones y tres preguntas para no apoyar el proyecto de Universidad de la Educación

Javier Lasida

El gobierno insiste con el proyecto de ley de creación de la Universidad de la Educación, sin cambios con la iniciativa que antes no prosperó. Identifico tres razones para no aprobarlo, que se articulan entre sí como si fueran círculos concéntricos. Las voy presentando de tal manera que las primeras contienen a las posteriores y al final,  agrego tres preguntas a modo de conclusiones sobre el proyecto propuesto.

La primera razón para no aprobarlo es que no es el propuesto el organismo adecuado para lograr mejorar la formación docente y que ella sea universitaria.  La mejor organización es que los docentes se formen con los otros profesionales de la rama en la que van a ser docentes y que además reciban una formación pedagógica. Por ejemplo que en matemáticas se formen con los ingenieros o en historia con los historiadores.  Superar así, entre otros, el viejo divorcio entre las actuales Facultades de Humanidades y la de Ciencias de la Universidad de la República, con el Instituto de Profesores Artigas.  El proyecto no debería ser compartimentar la formación docente en una institución, sino que en los mimos ámbitos, o sea en cualquiera de las Universidades existentes,  se formen juntos  tanto quienes por ejemplo  van a investigar, como quienes van a dar clase y que incluso puedan circular por ambos roles, con más o menos énfasis de acuerdo a sus preferencias y etapas personales. Que no sean como hoy tubos con sólo una entrada y una salida, en donde si se  quiere pasar de uno al otro se debe volver al principio.

La segunda razón es que aún si se estuviera de acuerdo en crear la Universidad de la Educación el proyecto  no es bueno. Consiste en un cambio de denominación del actual Consejo de Formación en Educación, sacándolo de la ANEP, dándole autonomía y cogobierno, copiando el modelo de la Universidad de la República, sin revisarlo, ni aprender de su experiencia que lleva 60 años con la actual estructura y parece no requerir siquiera de ajustes o mejora.

La tercera razón refiere a la oportunidad y el contexto.   Aún si se estuviera de acuerdo y si se considerara bueno el proyecto, el momento y el contexto hacen que el proyecto sea inviable y por lo tanto no sea conveniente aprobarlo.  Ello porque no es posible cambiar la formación docente si se mantiene inalterada la actual estructura de desempeño, gestión y evaluación de las prácticas docentes.  Estos cambios no tienen porqué ser exactamente simultáneos,  pueden hacerse en distintos momentos, pero no muy diferidos en el tiempo, porque son fuertemente interdependientes.  Y no se avizora el más mínimo cambio en la estructura de desempeño docente. Por ejemplo, uno de sus componentes principales, que es la  asignación y el mantenimiento de los docentes en los centros educativos, es un ejemplo destacado de esas decisiones de las que adolece el sistema educativo uruguayo, en que hay amplio acuerdo que deben tomarse, pero pasan los años y no logran implementarse.  Uno de los principales, sino el principal componente de la formación docente son las prácticas, sino se puede intervenir en ellas no es posible mejorar la formación docente.  Alguien podrá objetar que por algún lado hay que empezar.  Y a esto hay que responder que no es éste el componente por el cual empezar, por el contrario, que éste necesita de un cambio más amplio para ser viable.

Finalmente tres preguntas. ¿Es ser conservador no aprobar este proyecto? Y la respuesta es que no, porque este cambio no es efectivo, ni sustantivo, en el mejor de los casos es sólo una formalidad y arriesga ser un factor de bloqueo de cambios más amplios. ¿Este cambio mejoraría la descentralización del país al permitir que existieran dependencias de la UNED en muchas ciudades del interior?  No parece, más bien todo indica que apenas cambiaría la chapa de instituciones ya existentes.

Y la tercera respecto a la insistencia del gobierno con esta propuesta  ¿por qué entre todos los desafíos que hoy presenta la educación se prioriza éste? Puede plantearse una hipótesis. Este gobierno ha evitado sistemáticamente decisiones que le generen conflictos con la militancia docente y que enfrenten resistencias, especialmente de los sindicatos.  Esta es la iniciativa más inocua de las que podría emprender, el problema es que lo es tanto en el sentido de evitar enfrentamientos, como en el de los cambios efectivos que supone.

Habilidades

Publicado el

abril 9, 2018

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