Yianna Uscudum. Portada Columna Opinión

Escribe: Yianna Uscudum. Referente del Partido Independiente en el departamento de Artigas.

Este mes tocó escribir desde el norte del país, desde Artigas mi departamento tan querido con una mezcla increíble de cultura de frontera, con nuestro propio acento en el habla, un portuñol perfecto. Vivimos, por así decirlo, de la compra indocumentada de mercaderías todo el tiempo, desde el jabón hasta los autos de alta gama que se pueden llegar a adquirir por un tercio de lo que cuestan de este lado de la frontera.

Sobre este asunto del comercio de frontera hay tema para rato, hace muchísimos años que se plantean distintos proyectos de ley para que, desde la baja o quita de impuestos en las mercaderías para los ciudadanos que vivimos en la frontera hasta un mercado común. Pero todos estos proyectos quedaron en nada. ¿Es posible tener una política de frontera?  Si. Claro que sí. Está demostrado con los combustibles en las fronteras, los propietarios de las estaciones de servicio se pusieron firmes y éstas trabajan de forma tranquila compitiendo con el mercado brasilero y manteniendo sus puestos de trabajo, a los ciudadanos fronterizos que compran con sus tarjetas de crédito se les descuenta un 24% en el costo de los mismos, obteniendo de esta forma un precio competitivo.

Por otra parte, no puedo dejar de contarles la maravilla que tenemos en Artigas: las piedras AMATISTAS, las más lindas del mundo, reconocidas en cualquier lugar por su calidad, en yacimientos existentes en la zona del Catalán, en el interior de nuestro departamento donde se encuentran las grutas más hermosas. Hoy en día contamos con TOUR MINERO que comienza con el recorrido de las propias canteras, con almuerzos con los mejores productos de las estancias rurales de la zona en un restaurante inserto en la propia gruta, terminando en los locales comerciales para que se puedan comercializar las piedras más lindas del mundo.

Como integrante del PI trato de hacer conocer a todos y a través de redes y publicidad en general, las riquezas de nuestro departamento y a su vez meterle peso a la voluntad política para que esos proyectos de políticas de fronteras dejen de ser proyectos y se vuelvan una realidad lo más pronto posible, para que de esta forma los comerciantes puedan crecer y permanecer en el tiempo con sus fuentes laborales, y por ende todo el desarrollo que implica esa estabilidad en una sociedad.

Me queda en el tintero para profundizar más adelante la omisión y/o responsabilidad del Estado en la salud reproductiva de mujeres con capacidades intelectuales limitadas, una realidad increíble que en la post-pandemia me tocó conocer y por ende involucrarme a tal punto que mi propósito es mejorar o crear una reglamentación de control de la salud reproductiva de mujeres que en muchos casos no tienen idea ni de lo que les están haciendo, una realidad cruel y cruda que convive con nosotros. No podemos permitir que estas situaciones sigan ocurriendo y dejando como resultado niños abandonados, carentes y desprovistos de cualquier derecho.