Juan Carlos Rodríguez. Portada Columna Opinión
Escribe: Juan Carlos Rodríguez. Secretario general del Partido Independiente.

La historia dirá que un 27 de marzo de 2022 el pueblo uruguayo refrendó en las urnas una ley clave para el país y el gobierno, que había sido votada en el Parlamento casi dos años atrás. Y fue así, el pueblo volvió a hablar y la Ley de Urgente Consideración se mantiene tal como fue votada por los representantes del pueblo a inicios de julio de 2020.

Durante casi dos años fuimos testigos de todo tipo de predicciones catastróficas en relación a la puesta en práctica de la ley; quienes pretendieron sin éxito derogar 135 de sus artículos, se vistieron con las peores galas del quehacer político, con la mentira como principal “pilcha” y sin escatimar esfuerzos ni recursos para incendiar el campo durante 20 meses.

Mientras tanto, el gobierno democráticamente electo por el pueblo en noviembre de 2019 se dedicó a lo suyo: gobernar para todos los habitantes de la República Oriental del Uruguay. Lo hizo en medio de una pandemia que hacía estragos en el mundo entero, y en el último tiempo con una guerra de impacto mundial. En ese contexto enfrentó la pandemia con una campaña de vacunación ejemplar, con una inversión de 1.700 millones de dólares en los sectores mas vulnerables de la sociedad, recuperó el empleo a niveles similares a años previos a la pandemia y con perspectivas de creación de 40.000 puestos de trabajo para el 2022, con la reducción continua de delitos durante 2021 y lo que va de 2022, con cambios en la gobernanza que indican el inicio de una transformación educativa.

Ahora el gobierno renueva la legitimidad ganada por el voto popular en noviembre de 2019 y debe encarar lo que resta del período con el COMPROMISO POR EL PAIS como la hoja de ruta, pero redoblando el paso y profundidad en su trabajo, particularmente en áreas fundamentales para el Uruguay.

La reforma educativa y la reforma del Estado son dos áreas fundamentales en las que es imperioso avanzar decididamente en este período de gobierno.

La LUC aporta una serie de herramientas que permiten poner en marcha la transformación educativa que el país necesita, y comenzar a dar vuelta la pisada en términos de cobertura, desvinculación, inequidad y calidad de aprendizajes. Es imperioso avanzar y de manera muy significativa en los 19 puntos propuestos en el Compromiso Por el País; el desarrollo sustentable del país está directamente ligado a la educación de su gente y hace rato venimos corriendo de atrás.

Pasan los años, pasan los gobiernos y el Estado se vuelve más pesado, lento, ineficiente, burocrático, más injusto y va perdiendo transparencia. En noviembre de 2019 asumimos el compromiso de cambiar el rumbo, de empezar a mostrar que sí es posible construir un Estado ágil, moderno, eficiente; tenemos una hoja de ruta y el equipo de la Oficina Nacional de Servicio Civil liderado por Conrado Ramos tiene listo un proyecto serio, potente y realizable que esperamos sea aprobado en este 2022 y se ponga en práctica.

La historia dirá que el 27 de marzo de 2022 el pueblo en las urnas respaldó al gobierno que sacó la cara por el país y fue al frente en medio de una pandemia feroz; está en nosotros, en el gobierno, cumplir con lo que asumimos en noviembre de 2019 y seguro que la historia seguirá dando buenas noticias.