Laura Núñez. Portada Columna Opinión

Escribe: Laura Núñez. Contadora Pública, integrante de la Mesa Ejecutiva Nacional, de la Comisión Electoral del PI y de la Mesa Departamental de Montevideo.

El viernes 22 de julio comenzó el Programa de Fortalecimiento para Líderes Políticas organizado por el Instituto Nacional de las Mujeres. En él participamos mujeres de todos los partidos políticos, de todas las edades y de todos los departamentos. De nuestro partido somos seis mujeres, que representamos a Canelones, Flores, Montevideo y Paysandú.

El sábado 23 fue nuestra primera jornada de trabajo presencial; allí el equipo docente, excelente, nos fue poniendo tareas en dupla y en equipo. Reconozco que completé las consignas sin reflexionar hacia donde apuntaban.

Al finalizar la jornada nos dieron la devolución de nuestros trabajos y aquí viene mi primer enfrentamiento a la realidad, una realidad que no había percibido hasta ahora.

Al presentarnos, las mujeres que estábamos allí lo hacíamos con el nombre, edad, estado civil, hijos, actividad profesional y laboral, trabajo en asociaciones, organizaciones sociales y por último los cargos o lugares donde participábamos en nuestros partidos políticos. Y esto se debe a que no nos percibimos como Mujeres Políticas.

Analizando tal realidad me doy cuenta que es así, yo dentro del partido a lo largo de mi militancia he ocupado y ocupo diferentes cargos, tanto en lo departamental como en lo nacional y no me suelo definir como “política”, es más, cuando me preguntan digo que no soy “política”. Y si analizo cómo se posicionan, cómo actúan nuestros compañeros varones y algunas de nuestras compañeras mujeres (a las que felicito), es claro que no les cuesta en absoluto definirse como políticos o políticas, sin importar el lugar que ocupen o la actividad que desarrollen, se sienten políticos.

La mayoría de las mujeres del partido (no voy a hablar de otros partidos, no corresponde) creo que no nos sentimos capacitadas para ponernos el título “POLITICA”, no creemos en nosotras mismas para definirnos así, consideramos que nos falta preparación o tiempo o cualidades para ostentar ese título. Aunque tengamos más trayectoria y estemos más preparadas que algunos varones.

Cargamos una mochila muy pesada desde dentro de nuestra familia y entorno, frases como “¿vas a dejar una foto en tu casa para que tus hijos te vean?” “¿para qué te quieres meter en ese ámbito?” “¿qué vas a sacar de allí?” “mejor dedícate a estudiar”, nos han acompañado desde siempre, aún hoy nos siguen acompañando.

Dejemos de lado esa mochila, sé que no es fácil, pero analicemos las características de las mujeres que estamos trabajando en política, somos fuertes, con fuerza presentamos nuestras ideas; somos críticas, analizamos los temas antes de intervenir; nuestra mirada es imprescindible porque las soluciones son más efectivas con ambas miradas combinadas, dado que las mismas son diferentes; trabajamos y militamos mucho en el lugar en el que nos coloquemos, pues los lugares se ocupan, no se espera a que nos los den; y podría seguir…

¿Qué nos falta? Creer en nosotras mismas, empoderarnos.

Este programa en que estamos participando seis compañeras del PI va a ayudarnos a obtener herramientas para creer en nosotras mismas y, lo mejor, que como mujeres que somos vamos a replicar lo que nos enseñen y las reflexiones a las que lleguemos con todas las compañeras, porque juntas es mejor.

Acá hablo por mí, deseo fervientemente poder dejar de lado esa mochila y poder decir que soy una mujer política, pues analizando las características de una mujer política en la práctica me comporto como tal.