Philippe Sauval II. Portada Columna Opinión
Escribe: Philippe Sauval. Equipo de editores de “La Opinión Independiente”.

En un país donde se discute todo – felizmente en forma intensa y civilizada -, deberían reservarse algunos asuntos claves para buscar hasta encontrar los acuerdos mayoritarios que viabilicen un andar acelerado hacia mejores condiciones de vida para la población. Es responsabilidad de gobierno y oposición encontrar estos caminos. Sobre todo, en un país partido políticamente en dos bloques dominantes. La última reforma constitucional nos empujó hacia esta realidad, para bien y para mal. Asunto que dejaremos para profundizar más adelante.

Parte de la oposición en periodos anteriores y toda la oposición de hoy han entendido su rol como un continuo oponerse a todas las acciones del gobierno. Aun los logros más notorios son ninguneados o ignorados.  O aceptados a regañadientes.  Los períodos inter electorales serían para prepararse para desalojar al adversario en una especie de campaña electoral permanente.

La realidad muestra sin embargo que el país se construye entre todos, a pesar de los pesares. O no se construye, con el consiguiente abanico de responsabilidades. Los avances importantes suceden cuando se encuentran los consensos. Y cuando se generan políticas de Estado.

Diversos asuntos de variada relevancia y urgencia aparecen hoy sobre la mesa de los hacedores de políticas. Todos objetivos asumidos por la Coalición Republicana en el Compromiso por el País: la inserción internacional mediante una mejor y mayor apertura al mundo y tres reformas esenciales. La educativa, la llamada “del Estado” y la previsional. El gobierno viene avanzando buscando caminos de encuentro que marcarían madurez y cultura política y le darían al país un impulso formidable. Sin embargo, las reacciones opositoras no permiten avizorar nada demasiado diferente a lo que hemos visto hasta ahora.

Hace más de un año que un equipo de expertos comenzó a estudiar a fondo la realidad de la seguridad social. Un sistema actual totalmente desequilibrado e injusto, con un agujero de más de 600 millones de dólares que deben salir de los impuestos que pagamos todos. Participaron expertos de la oposición, pero se las ingeniaron a mantener una postura opositora clásica: no acompañar el trabajo de la mayoría de los especialistas y tampoco presentar alternativas. Muy cómodo. Me opongo y no propongo nada: tranco lo que pueda hasta el final. Como pretende ganar en 2024, prefiere que la situación se siga agravando y ocuparse del tema cuando sea gobierno. Las manifestaciones sobre la gravedad y la urgencia de resolver estas inequidades son pues “pour la galerie “. Quizás escondan desavenencias internas que han sido muy públicas; mientras los sectores marxistas con el señor Murro a la cabeza han militado contra las AFAPs, los democráticos con el ex ministro Astori – hoy promovido con el número uno entre sus pares economistas – tienen una visión opuesta.  Hasta ahora la desavenía se ha resuelto con la derrota interna de Astori. En este y en tantos otros asuntos relevantes para el país.

En estos días el presidente Luis Lacalle Pou está presentando el proyecto a todos los partidos. Y buscará denodadamente el acuerdo. Es un proyecto muy trabajado, fundamentado, con respaldo en los mejores estudios sobre la realidad de la previsión social. Sin dejar ningún sector afuera, por lobby que tenga o poderoso que crea ser. Se necesitará buena fe, voluntad de acordar, flexibilidad para negociar. También habrá una fuerte invitación a la demagogia. Trabajar menos y ganar más, al fin y al cabo, son caramelos demasiado tentadores. Lo veremos muy pronto.